Realizando ajustes en tu habitación para dormir mejor

¿A quién no se le antoja dormir como bebé?

Creo que a todos, excepto a aquellos que consideren que dormir sea un desperdicio y su cuerpo acepte el reto. Casos como estos son pocos, en donde por convicción duermen pocas horas.

Fuera de estos casos atípicos, vemos al contemplar el sueño de un bebé cómo su respiración es relajada y la tranquilidad que emana por tener un sueño apacible son más que deseables.

Lo interesante de esto es que ante pequeños cambios, el conseguir un mejor sueño es factible.

En esta ocasión tocaremos el tema de una habitación que invite al descanso y que sea prácticamente nuestro santuario.

 Comencemos con la visualización.

Solo imagínate en un sueño perfecto. ¿Cómo es la habitación? ¿Cómo se compara con tu dormitorio actual? De acuerdo con la Clínica Mayo, la mejora de tu sueño puede significar hacer cambios en tu entorno.

Primero, examina tu cama. ¿Es lo suficientemente grande? ¿Te despiertas con un dolor de cuello? ¿Constantemente golpeas las rodillas con su cónyuge? Una nueva cama, colchón, almohada o edredón podría hacer una gran diferencia.

Nada como descansar sobre colchones ortopédicos y unas almohadas donde tu cuello descanse y te ayude a mantener tu columna recta.

Otro par de tips es que utilices una almohada para colocarla entre tus piernas a la altura de las rodillas, esto permitirá una relajación total de tu columna.

El siguiente tip tiene que ver con la altura de la cama, esto significa que al estar sentado a la orilla de tu cama, tus piernas deben tocar el piso formarse un ángulo de 90 grados.

Después, piensa en tu dormitorio por la noche.

La luz, sonido y temperatura son algunas de las causas más comunes de la interrupción del sueño. Trata de encontrar formas de moderar esos factores y crear un ambiente constantemente silencioso, oscuro y fresco.

Si no puedes ignorar los ruidos a tu alrededor, invierte en tapones para los oídos, un ventilador o una máquina de sonido que produzca un suave ruido blanco.

Usa cortinas o persianas para bloquear la luz desde el exterior y asegúrate de que las luces interiores estén apagadas.

Ahora a verificar la temperatura de la habitación.

Esto significa que se debe tener una temperatura consistentemente, cómoda y fresca, lo que evitará que te estés despertando ya sea por calor o por frío.

Una vez que ya conseguiste realizar estos ajustes, procura que tu habitación se mantenga aireada durante el día y limpia.

Por último coloca flores de lavanda o algún tipo de aromaterapia. Esta fragancia además de ser agradable, invita a la relajación.

Si el sueño sigue siendo una lucha, habla con tu médico.

Una condición de salud subyacente u otros factores pueden estar afectando tu capacidad para dormir.

Tu médico puede recomendar cambios de estilo de vida adicionales, medicamentos u otras estrategias para ayudarte a obtener el resto que necesitas.